Libros que han cambiado mi vida: “El Ejecutivo Eficaz”. 7 enseñanzas del libro y lo que NO tienes que hacer para triunfar

7 enseñanzas de “El Ejecutivo Eficaz”, la guía definitiva para hacer las cosas correctas, de Peter F. Drucker (The Effective Executive), y lo que NO tienes que hacer para triunfar en el mundo corporativo

 

¿Prefieres oír que leer? escucha la reseña en el podcast, aquí

 

El Ejecutivo Eficaz, de Peter F. Drucker, es uno de mis libros favoritos sobre productividad, liderazgo y negocios. Originalmente publicado en 1967, el libro se ha convertido en un clásico de todos los tiempos, ya que los fundamentos del trabajo siguen siendo exactamente los mismos.

Notarás que sus ideas se mantienen vigentes a pesar de las transformaciones que ha experimentado la dinámica profesional. Por ejemplo, todo coincidimos que en principio todas las compañías buscan trabajadores eficientes, aún cuando sus necesidades hoy son otras.

El trabajo de manufactura ha disminuido mucho, las compañías hoy necesitan personal que tenga más habilidades intelectuales y creativas. Este es el tipo de trabajo que realiza un ejecutivo, imaginar conceptos, desarrollar ideas o conducir proyectos. Además, tiene que formar un equipo, diseñar la estrategia y dirigirlos para alcanzar el objetivo.

Peter Drucker considera a los ejecutivos como trabajadores del conocimiento, son los expertos que han alcanzado las posiciones donde se toman las decisiones que definen el rumbo de las compañías, son quienes detallan la operación de un negocio, y cuya principal responsabilidad ser eficiente.

Todo esto significa que el trabajo intelectual de nada sirve si no se alcanza un objetivo. La cantidad de ideas o conocimiento es irrelevante si no se entregan buenos resultados. Por ello, un ejecutivo tiene que hacer todo lo que se tenga que hacer para conseguir una meta.

Para los trabajadores esto es una enorme ventaja, pero no así para las empresas. Ser efectivo no es lo mismo que ser inteligente, y profesionales efectivos hay muy pocos. Con lo cual, quien desarrolle las habilidades para hacer que las cosas pasen, tendrá más oportunidades de triunfar en el mundo corporativo.

Por supuesto ser efectivo requiere un grado de inteligencia, ya que el secreto es poner la energía donde es necesario y no donde tú quieres ponerla. Tienes que invertir tu atención y tiempo en las acciones que determinan el rumbo de un proyecto.

Lo que en verdad un ejecutivo necesita es el criterio que lo faculta para trabajar en lo verdaderamente importante y contribuir de manera determinante en los resultados.

 

7 enseñanzas de El Ejecutivo Eficaz

1.- Predica con el ejemplo

Es imposible manejar de forma eficiente un equipo si antes no te puedes manejarte tú. Los ejecutivos efectivos predican con el ejemplo, se preocupan por incrementan su conocimiento y mejorar sus habilidades todos los días, entienden que esa es la única manera de conseguir el éxito y mantenerse en la cúspide. Los ejecutivos se forman, desarrollan las habilidades que necesitan e inspiran a su equipo a hacer lo mismo.

La efectividad es una hábito y como tal se puede aprender y fomentar. Esto se puede hacer solamente si te conoces bien, si eres honesto y mejoras tus habilidades para hacer uso de tus fortalezas. Es necesario tener claridad para identificar las prioridades, pregúntate qué puedas ajustar en tu vida diaria para beneficiarte en todos sentidos, incluido el trabajo y la organización.

2.- Que tu trabajo sea juzgado por resultados

Un ejecutivo efectivo debe ser juzgado por los resultados. Esto te obligara a diseñar planes que te permitan alcanzar más resultados y hacer menos trabajo insignificante.

Por supuesto, el conocimiento y la inteligencia son características necesarias en un ejecutivo, pero definirlas por cantidad es irrelevante, su valor está en los resultados que se generan por ponerlas en práctica.

3.- Toma las decisiones fuertes a pesar de las críticas

No todos los profesionales tienen el valor de tomar decisiones, pero hacerlo es necesario para avanzar en cualquier proyecto. La primera decisión que toma un ejecutivo eficiente es que siempre tomará las decisiones a pesar de todo.

Para hacerlo un poco más fácil, siempre te puedes preguntar ¿qué pasa si no decido?. Si el escenario que imaginas es peor que el estado en que se encuentran las cosas, decide lo antes posible, no importa lo que se tenga que hacer o lo otros opinen, asigna responsables y facilita que las cosas se ejecuten de inmediato.

4.- Considera varios puntos de vista

Cuando elabores un plan o tomes una decisión, escucha todos los puntos de vista involucrados. A pesar de ser el líder de un proyecto o un departamento, tu visión siempre será limitada. Es muy importante estar rodeado de personas con diferentes habilidades y puntos de vista.

Si de verdad quieres que todo el equipo se involucren en el trabajo, es tu responsabilidad involucrarlos y ayudarlos en su crecimiento. Las mejores compañías no son las que tienen a las mejores personas, son las que motivan a su gente y la apoyan para desarrollarse.

5.- El tiempo es tu recurso más importante

Sin duda el tiempo es tu recurso más valioso, es indispensable eliminar todas las actividades inútiles que lo único que hacen es perderlo. Si tienes suerte, puedes contratar más staff, pero a pesar de tener un presupuesto muy grande no puedes comprar más tiempo. Tienes que ser muy riguroso para administrarlo, elimina reuniones absurdas o compromisos que no te enriquecen. Asiste sólo a las reuniones estrictamente necesarias y nunca convoques a personas que no tienen que estar.

El paso del tiempo no arregla los problemas por sí solo, siempre decide lo más rápido posible y busca alcanzar acuerdos cuanto antes.

6.- Enfócate en tus fortalezas y las de tus colaboradores

Ninguna organización depende de una sola persona. Como ejecutivo, siempre vas a requerir de la colaboración de un equipo. Delegar es una habilidad vital en tu carrera. Los ejecutivos exitosos delegan en base a las fortalezas de cada persona, identifican qué pueden aportar ellos mejor que nadie y dónde brilla más cada integrante. Esto genera un buen ambiente de trabajo.

7.- Contrata de acuerdo a los planes de mediano y largo plazo

He visto descripciones de puesto que tienen una lista absurda de responsabilidades, tantas que es prácticamente imposible que alguien las haga.

Encontrar a una persona que cumpla con todos los puntos de una descripción de puesto es poco efectivo. Es una práctica más adecuada buscar talento que tenga habilidades suficientes para cubrir las tareas principales, y que pueda crecer de acuerdo a los planes de  mediano y largo plazo.

Antes de empezar a entrevistar candidatos, define exactamente qué habilidades se necesitan para cumplir con el trabajo y contrata al más indicado, no a quien tenga más prestigio. Cuando lo encuentres, asegúrate de apoyar sus fortalezas y encuentra maneras de limitar sus debilidades. Ayúdalo a desarrollarse  y enfócate en oportunidades en lugar de problemas.

 

En resumen, todos podemos llegar a ser grandes ejecutivos si ponemos estas siete enseñanzas en práctica. Principalmente si te enfocas en tus fortalezas, identificas áreas donde puedes crecer y sigues los principios básicos para avanzar en una organización. Aprende a trabajar con otros, crea buenos ambientes de trabajo y preocúpate siempre por apoyar el crecimiento de otros profesionales.

 

 

Y ahora lo que NO tienes que hacer

 

No permitas que manejen tu tiempo

Los ejecutivos tienen menos tiempo para ellos. Su equipo los interrumpe constantemente buscando respuestas. Establece sistemas adecuados para trabajar y ser efectivos. Tu equipo tiene que tener un grado de independencia suficiente para resolver situaciones que no requieren tú te involucres.

 

No te envuelvas en la micro gestión (micro management)

Por ningún motivo te involucres en la toma de decisiones pequeñas que no cambian en nada el resultado de un proyecto. Identifica muy bien el rol que desempeñas, asume con responsabilidad la libertad que tienes para involucrarte en donde eres más efectivo y establece que se te juzgue por resultados y no por la cantidad de trabajo.

 

No te pierdas en ambigüedades

La comunicación clara con tus superiores y equipo de trabajo es irremplazable, nunca permitas malos entendidos en lo que se espera de ti. La transparencia es un hábito fundamental de un ejecutivo eficiente.

 

No te conviertas en una isla

Nunca trabajes solo. Si has alcanzado una posición ejecutiva es porque tienes talento de sobra, pero nunca pienses que has llegado ahí solo, sin duda se ha requerido del trabajo de un equipo. Igualmente se necesitará para mantenerte y seguir avanzando. Preocúpate por ellos y ayúdalos en su crecimiento.

 

Hasta aquí ya hemos revisado lo que se tienes y lo que no debes hacer para convertirte o mantenerte como un ejecutivo eficaz, y podemos concluir que:

Los ejecutivos no nacen, se hacen a partir de elaborar sistemas de trabajo que les permitan contribuir positivamente al desarrollo de un equipo y, en consecuencia, de cualquier proyecto.

 

Felicidades por llegar hasta el final de la lectura, ahora a construir tu sistema y trabajar de manera eficiente.

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