95: Ser el mejor o ser diferente, ¿qué debo buscar?

 

En el programa de hoy, Julio Muñiz opina sobre esta disyuntiva a la que se enfrentan todos los profesionales en cualquier industria.

 

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NOTAS DEL EPISODIO:

Siempre pensé que el mejor ganaba en todo. Con el tiempo me he dado cuenta que no siempre funciona así. Puede ser que en los deportes, en la escuela y algunas actividades, el mejor siempre esté a la cabeza, pero en la vida profesional y los negocios no es lo mismo.

Si de negocios se trata, siempre será mejor ser el primero. Obviamente ser el mejor también ayuda mucho, pero no es una característica que garantice el éxito ni colocarte en la cima. La verdadera regla para triunfar es ser diferente.

Vamos a analizarlo fríamente. La mayoría de las personas están en búsqueda de lo que para ellos es nuevo y está de moda. Realmente son muy pocos los que siempre buscan lo mejor, y este simple hecho limita mucho las posibilidades para dominar un mercado. Si además sumamos que hoy en día, prácticamente en todas las industrias, la diferencia de calidad entre un producto y su competencia es marginal e imposible de medir, muchas veces es utópico ser reconocido como el mejor.

 

Cuando todas las marcas compiten por los mismos consumidores, un cambio, por mínimo que sea, puede hacer toda la diferencia.

 

Si hacemos algo diferente con nuestro producto o servicio, además de llamar la atención y generar oportunidades de promoción, abrimos una categoría nueva donde nadie más compite, porque sencillamente somos únicos, diferentes a todos los demás.

Veamos, por ejemplo, la industria de la música. Todos los artistas que llegan al número uno, que logran trascender y dejar huella son diferentes entre sí. Un buen ejemplo es Lady Gaga. Ella no fue la primera en hacer música electrónica o dance, y es cuestionable asegurar que es la mejor, lo que sí podemos decir es que es única, diferente. Nadie que quiera ganar un espacio en las listas de popularidad puede ser la nueva versión de Lady Gaga. La manera de lograrlo es creando algo diferente.

No es necesario revolucionar la industria y crear algo tan diferente que la gente se sienta ajena a tu producto y no lo consuma, hay que tomar lo mejor de aquí y lo mejor de allá para y abrir otra categoría. Ese es el punto: ser diferente, porque así cuando lo hagas siempre serás el primero.

El slogan de Apple lo dice todo: “Think Different” (piensa diferente).  La compañía de Steve Jobs no fue la primera en producir un reproductor de mp3, cuando lanzaron el iPod ya había muchas opciones en el mercado. Lo mismo con el iPhone, no fue el primer teléfono inteligente. Obvio que para los fanáticos de la marca son los mejores productos en el mercado, pero siendo realistas esto es imposible de confirmar. Lo que sí podemos asegurar es que son diferentes, y su éxito radica en ello.

 

La importancia de ser diferente no es exclusiva para productos o servicios, aplica también a profesionales.

Antes de intentar ser el mejor en algo hay que averiguar cómo podemos hacerlo diferente. Una buena manera es adquiriendo habilidades nuevas. Cada aptitud que adquieres aumenta tus posibilidades de destacar y, de manera directa, también a ser mejor. Como en la música: no hay que dominar el instrumento a la perfección, hay que hacerlo bien. Una buena combinación de destrezas te hace diferente y más interesante. Por ejemplo, un publicista que además de entender de televisión sabe de redes sociales y activaciones en campo, es más atractivo que el que solamente sabe de medios impresos.

Ser único tiene otra ventaja desde el punto de vista comercial, es el centro de tu estrategia de marketing. No hay mucho que inventar, la tarea es elaborar mensajes de manera inteligente que demuestran porqué eres diferente. Hasta ahora no recuerdo alguna campaña de marketing exitosa que atribuya a su producto ser el mejor, el más barato o el primero; las que destacan son las que exaltan las diferencias de su producto. Parece injusto pero así es, hoy ser extraordinario y comunicarlo ya no es suficiente, es una obligación.

 

Para terminar, te invito a hacer este ejercicio: describe a tu producto o servicio con el adjetivo que mejor lo representa. Revisa la competencia y fíjate si tiene los mismo adjetivos. ¿Todos dicen ser el mejor, el más barato o el primero? Si es así, lo estás haciendo mal. Si es así, la siguiente pregunta a partir de hoy es ¿qué harás diferente?

 

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