Tips de vuelo del viajero inteligente

Evita el aterrizaje forzoso y asegúrate una experiencia de vuelo placentera

Viajar hoy en día ya no es una experiencia elitista como lo era hace unas décadas. Afortunadamente, el viajar se ha democratizado y cada vez más gente puede acceder a este medio de transporte. Sin embargo, la saturación de vuelos puede provocar que viajar resulte estresante e incómodo.

Esta es una lista de tips que he recopilado de diversas fuentes, incluyendo la experiencia propia. Aplica tanto para viajes de trabajo como personales. Si quieren agregar otros o comentar, difundan la nota en sus redes sumando los comentarios. Bienvenido el diálogo.

Fechas

Entre más flexibilidad de fecha tengas para tu viaje, mucho mejor tarifa podrás conseguir. Hay motores de búsqueda como Skyscanner o Google flights que te dan cuadros comparativos con tarifas según el día de entrada y salida que elijas, ahi podrás ver hasta qué rango estás dispuesto ajustarte por beneficiarte de una mejor tarifa. Sobra decir que evitar las temporadas altas (julio, agosto y diciembre, sobre todo) hacen la diferencia. Un vuelo puede costar la mitad o menos en temporada baja.

Tarifas

Ojo con las tarifas más económicas, ya que generalmente llevan muchas restricciones. Lo que te ahorras en el costo del boleto puede elevarse al cielo si sumas facturación de equipaje, posibilidad de asignar tu asiento, opción a cambiar el vuelo, comida a bordo, etc. Si tienes que incluir uno de esos gastos, siempre es mejor hacerlo desde la compra del boleto y no el día del vuelo, que siempre te saldrá más caro.

Elige tu asiento

Una vez que reservaste tu vuelo, si tu tarifa te permite elegir tu asiento, hazlo cuanto antes. El sitio SeatGuru es buenísimo para ver el mapa de tu avión y poder ver qué ventajas y desventajas tiene cada asiento. Si no puedes asignar asiento sino hasta unas horas antes del vuelo, vete temprano al aeropuerto para que a la hora de registrarte te puedan asignar un buen asiento. Nadie quiere volar en asiento de en medio o no reclinable, especialmente en vuelos largos.

Escalas con tiempo suficiente

Si tu vuelo no es directo, asegúrate de reservar un vuelo de conexión con suficiente tiempo. En vuelos internacionales, si al menos tienes 2–3 horas de conexión estarás más seguro si tu primer vuelo se retrasa. Evitarás perder el vuelo o salir corriendo como alma en pena de una sala a otra abriéndote paso entre la gente.

Acumula millas y puntos

Inscríbete en todos los planes de lealtad de las líneas aéreas grandes, no tiene costo y eso te permitirá ir acumulando millas, puntos, kilómetros o cualquiera que sea su “moneda de cambio”. Con estar inscrito en los 3 programas de las principales alianzas de líneas aéreas es suficiente (One World, Skyteam, Star Alliance), generalmente podrás acumular tus puntos o millas con casi todas las líneas aéreas grandes bajo esas 3.

Imprime o descarga tu pase de abordar

Las principales líneas aéreas ya tienen aplicación móvil donde uno puede llevar su pase de abordar, y cada vez es más común que la gente simplemente muestra su celular para pasar seguridad y abordar. Si vas a algún país más pequeño o en desarrollo, siempre es bueno llevarlo impreso porque si un día falla el scanner o no hay sistema, siempre estás cubierto con el papel. Ojo, hay líneas aéreas -generalmente las de bajo costo- que te cobran por imprimirlo en el aeropuerto si no lo llevas impreso.

Llega con anticipación

No seas de los que llega siempre corriendo con el último aliento a la puerta del avión, o que llega a la fila de check-in en el aeropuerto y le pide a la gente que lo dejen pasar porque pierde su vuelo. Es mejor salir con tiempo de sobra porque, en el mejor de los casos, tendrás tiempo para sentarte a leer, hacer llamadas, comer, etc. en la sala de espera en vez de llegar sudando a tu vuelo.

Atuendo cómodo

Aunque vayas de trabajo, trata de volar con ropa cómoda, especialmente si el viaje es largo. No se trata de ir en pants-casi-pijama, pero cuando veo a chicas que viajan con tacones de aguja y mini falda, o tipos que van con traje (corbata incluida) siento que se complican la vida. Aunque vaya uno a trabajar y llegue directo a una reunión, siempre habrá unos minutos para bajar del avión y detenerse en el baño a arreglarse, o llegar al hotel y hacer un cambio de ropa rápido. Lleva también un suéter y/o bufanda que te sirva para defenderte del frío a bordo, sobre todo cuando te toca en o cerca de la salida de emergencia.

Lleva tu propia comida

Para los que tienen la suerte de volar en business o primera clase, este párrafo no aplica, tienes comida y bebida asegurada. En cambio, si viajas en clase turista, es importante pensar que aunque el vuelo sea corto, puede haber retrasos o cualquier imprevisto. Como ya no dan de comer en los vuelos (salvo en los trayectos largos), es bueno tomar provisiones y llevar contigo lo que puedas necesitar según el tiempo de vuelo. Aunque no sea la comida más sana, pero siempre en el aeropuerto podrás encontrar alguna opción más o menos decente para llevarte en el avión. Idealmente algo que sea fácil de comer, como un sandwich, una ensalada (no olvides pedir un tenedor!), un wrap, etc. No compres cosas que pueden complicarte la vida -o molestar a tus compañeros de vuelo- como chicharrón en salsa verde, carne mechada, o comida con mucha cebolla y ajo. No olvides comprar (o rellenar) una botella de agua, porque generalmente en el avión dan un vasito diminuto que no sirve ni para dos tragos.

Tu propio entretenimiento a bordo

No te confíes de que encontrarás películas de tu gusto en el sistema de entretenimiento, o que la revista del avión traerá suficientes artículos de tu interés. Lo ideal -especialmente en vuelos largos y que son durante horas de día- es ir preparando con varias opciones en tu tableta. Si vas de viaje de trabajo o tienes que aprovechar el vuelo para algunos pendientes de negocios, igualmente puedes lograr un buen balance entre trabajo y entretenimiento o información. Netflix ofrece ya la opción de descargar muchas series y programas para verlas offline, o el plan de pago de YouTube. Asegúrate de tener buen espacio en la memoria de tu dispositivo y descarga algunas series, documentales o películas. También puedes descargar tus playlists favoritos para escuchar offline en servicios de música como Spotify o Apple Music, lo cual sirve mucho si lo que quieres es relajarte y hasta cerrar los ojos un rato. Si puedes, invierte en unos audífonos noise cancelling y desconéctate del vuelo.

Lleva tus propios audífonos

Relacionado con el consejo de arriba, hago énfasis en este consejo porque no hay nada como usar los audífonos propios, ya sea para escuchar videos o música de nuestros dispositivos, o bien para ver alguna película del sistema del avión. Los audífonos que dan la mayoría de las aerolíneas son de muy mala calidad, e incluso algunas los cobran.

Duerme

Yo soy de las afortunadas que no tiene problema en dormir en los vuelos, ya sean cortos o largos. Es más, a veces antes de despegar ya me dormí. Si vuelo ‪de noche en un vuelo de más de 6 horas, me aseguro de cenar antes de subir al avión, para poder aprovechar desde el primer minuto a bordo para descansar. Dando por hecho que me tocará llegar temprano ‪por la mañana a mi destino, ya sea a trabajar o de vacaciones, y no quiero llegar en calidad de objeto.

Hidrátate

Si el vuelo es de menos de 3 horas, no es de vida o muerte que te limites al agua que te dan en el avión (para mí esos vasitos son como del dentista, no me duran). Pero si el vuelo es de más de 3 horas, es importante subir al avión con una botella de agua, porque seguramente no te será suficiente la que te den en el vuelo. Idealmente deberás estar tomando algunos tragos cada media hora o simplemente cada vez que se te antoje, pero asegúrate de beber suficiente agua porque el aire acondicionado del avión deshidrata, y ésto te ocasionará sentirte más cansado al llegar a tu destino.

Calcetines de compresión

En vuelos transcontinentales o de más de 6–7 horas, es común que se hinchen los pies y piernas. Salvo que tengas la gran ventaja de volar en business o primera clase y dormir en posición horizontal, es conveniente darle una ayudada a nuestro sistema circulatorio con unos buenos calcetines de compresión. Yo tengo unos que llegan hasta abajo de la rodilla, y aunque al principio se sienten demasiado apretados, a los pocos minutos uno se acostumbra y hasta se olvida que los trae. Generalmente me los pongo en el aeropuerto, unos minutos antes de abordar, y me pongo zapatos o tenis suficientemente amplios que pueda usar con todo y los calcetines.

Paños desinfectantes y refrescantes

Yo soy un poco maniática con el tema de la limpieza y no me gusta la idea de abrir la mesa del avión y poner mis cosas sin antes limpiarla. Cargo conmigo los pañitos desechables desinfectantes, y desde que tomo mi asiento en el avión, bajo la mesita y la limpio completa, así como el descansa brazos y la hebilla del cinturón. Digamos que son las superficies sólidas que más bacterias y virus guardan (para qué hablar de las telas o piel de los asientos… mejor me olvido). También cargo conmigo pañitos refrescantes desechables, que sirven muy bien para limpiarse la cara después de varias horas de vuelo, o incluso las manos después de comer, etc.

Lleva tus valores y medicinas en el equipaje de mano

Nunca mandes en la maleta que documentes tus cosas valiosas como joyas, documentos oficiales o nada que pueda ser irrecuperable. Si viajas con medicamentos, igualmente llévalos en tu equipaje de mano. Nunca sabes si el vuelo se retrasa, si pierden tu maleta o cualquier otro imprevisto.

Bolsa pequeña con cosas de acceso frecuente

No cometas el error de llevar únicamente equipaje de mano grande que tengas que subir al compartimento superior. Siempre conviene llevar una bolsa o mochila pequeña que puedas llevar bajo el asiento o debajo de tus pies durante el vuelo, donde tengas las cosas a las que necesitas tener acceso constantemente, como tus audífonos, celular, tableta y cualquier cosa que uses durante el vuelo. Es muy incómodo -tanto para ti como para tus vecinos de asiento- que tengas que estar sacando cosas de la maleta de arriba cada media hora.

Sé cortés con el personal a bordo

Los sobrecargos no tienen la culpa si el vuelo se retrasa, si hay turbulencia, si el baño huele mal, si te tocó mal asiento, etc. Sé amable desde que te subes al avión con el personal a bordo, te harán la vida más fácil y tú te la harás también.

Sigue el orden de abordaje y desembarque

El sistema de abordaje por grupos suele imponer un orden lógico, no quieras evadirlo y tratar de subirte antes “sin querer”. Igualmente al salir, el desembarque comienza de adelante hacia atrás, deja salir primero a la gente de las filas de adelante de ti. Qué molesto es cuando el típico pasajero apurado quiere volar sobre el pasillo lleno de gente para salir antes.


Aunque podría seguir con varias recomendaciones más, creo que estas son las principales. Espero les sean de utilidad. ¡Feliz vuelo!

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