Mi rutina nocturna

 

Cómo cerrar bien el día y garantizar el mejor inicio del siguiente

El estilo de vida de la gente es tan variable como rostros humanos existen. No hay reglas firmes y cada quien funciona distinto, es cuestión de ir probando prácticas y acciones para saber qué va mejor con nosotros.

La práctica repetida de algo crea un hábito, y los hay buenos y malos. No porque en sí sean negativos o positivos, sino porque nos producen efectos nocivos o buenos en cómo funcionamos. No hay más que aprender a conocernos y adoptar hábitos que nos ayuden a estar al 100% en nuestro día a día.

Voy a compartir mis rutinas diarias para quien pueda servirle para adoptar alguna. Yo las he tomado -iguales o adaptadas a mí- de cosas que he leído y escuchado de varias fuentes. Empiezo ahora con la nocturna, y en el siguiente post sigo con la matutina.

 

Antes de ir a la cama…

Empiezo por la rutina nocturna porque es el primer paso para asegurarme un buen día la siguiente jornada. Trato de seguirla lo más posible, con su flexibilidad y excepciones naturales.

 

1) Cenar temprano y evitar comida muy pesada

Siguiendo más el horario de Estados Unidos de cenar temprano, trato de que hacia las 7:30pm podamos empezar a cenar, especialmente entre semana. Evito comida muy grasosa o platillos pesados que me puedan impedir el buen sueño.

 

2) No uso la computadora después de cenar

No sólo porque el efecto luminoso del monitor impide el efecto natural del sueño al final del día, sino también porque no trabajo después de esa hora.

 

3) Lectura

Más o menos una hora antes de acostarme, destino un rato a leer. Normalmente leo libros en la iPad en la app de Kindle books, y como le tengo configurado el monitor para bajar la iluminación y la “temperatura” de la luz, no me afecta.

 

4) Preparo la ropa del día siguiente

Saco la ropa que me pondré para ir al gimnasio y para vestir en el día. Parece algo sin importancia, pero cómo ayuda empezar el día sin tener que tomar esas decisiones.

 

5) Limpieza

Religiosamente me lavo los dientes y me paso el hilo dental cada noche. Me desmaquillo, me lavo la cara y me pongo las cremas de ojos, cara, cuello… En fin, rituales femeninos que ni cuando me estoy cayendo de sueño paso por alto.

 

6) Oscuridad y electrónicos lejos

Cierro bien las persianas y dejo en el baño mi celular cargando. Antes lo tenía en el buró, y no sé si fue sugestión o realidad, pero sentí que me afectaba el sueño. Así que ahora lo mandé a dormir al baño. Duermo con reloj puesto y la alarma la tengo ahí, así que no tengo porqué tener el celular a mano (y de paso me evito la tentación de consultarlo en cuanto abro el ojo).

 

7) Relajación / Meditación

Normalmente medito antes de dormirme, al menos unos 15 minutos. Es un espacio mental muy sano para relajarse al final del día y poder conciliar mejor el sueño. Sin duda duermo mejor y me levanto con menor esfuerzo.

 

8) Duermo al menos 7 horas

Idealmente entre 7:30 y 8 horas, pero al menos con 7 funciono bien. Como madrugo mucho, trato de irme a la cama temprano. La ventaja es que los buenos programas de TV que acaban tarde, siempre los puedo ver on-demand después. No hay más por qué desvelarse.


 

 

En mi publicación de la semana próxima contaré sobre mi rutina matutina.

 

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