Episodio 104: 3 tipos de mentores que debes tener y cómo puedes trabajar con ellos

Para acelerar el crecimiento profesional y personal, pocas cosas ayudan tanto como tener un mentor. En el episodio de hoy, Julio Muñiz explica los 3 tipos de mentor que hay y cómo hacer para trabajar con ellos. No te limites a uno, ¡aprovecha todas las oportunidades!

 

TRANSCRIPCIÓN DEL EPISODIO

Vamos a comenzar por recordar que un mentor no es la persona que tiene todas las respuestas. Su labor no es hacernos un plan para arreglar nuestra carrera o negocio. El mentor ofrece un punto de vista distinto y, por su experiencia, está calificado para ayudarnos a encontrar las respuestas que buscamos y entonces poder diseñar la guía que necesita para alcanzar nuestro objetivo.

De manera sencilla, podemos comparar la labor de un mentor con la de un entrenador, que identifica tus habilidades y a partir de ellas te empuja para conseguir mejores marcas, te alienta cuando te sientes agotado y estás a punto de rendirte; es la voz que te dice que sigas adelante y te brinda los elementos que te hacen falta para continuar avanzando en dirección de la meta. Pero al igual que el entrenador, el mentor no es quien entra a la cancha. El mentor te ve ejecutar las acciones desde la orilla y cuando tropiezas con algún problema, te conecta con quien puede ayudarte o te motiva a generar ideas nuevas para sobrepasar el obstáculo.

Por todo esto podemos clasificar a los mentores en 3 tipos.

 

  1. Mentores que nunca vas a conocer:

Todos admiramos a alguien por diferentes razones. Puede ser su trabajo, su historia o su valores. Respetamos  a personajes que se han convertido en iconos por sus logros o aportación en algún campo de la actividad humana. Muchas de estas figuras viven en realidades muy distantes a la nuestra, o sencillamente ya no viven. Como en mi caso con John Peel, ninguna de estas razones es obstáculo para aprender de ellos o inspirarnos en su trabajo.

¿Cuántos músicos se han inspiraron en John Lennon para dedicarse a la música?. Ejemplos como este podemos encontrar en todos los terrenos. Seguramente muchos escritores tomaron como inspiración a Gabriel García Marquez o a Julio Cortázar. Hoy en día, Elon Musk y Steve Jobs son dos de las figuras más inspiradoras para jóvenes emprendedores. Lo más importante aquí es no quedarte en la etapa de fascinación, sino estudiarlos a fondo para convertirlos en mentores de verdad.

¿Cómo puedes hacerlo?

  • De aquellos que ya no están vivos:

Puedes leer sus biografías para aprender directamente de su historia sus orígenes, sus motivaciones y como definieron sus camino. Identifica los temas en los que simpatizas con sus puntos de vista y profundiza en los problemas que tuvieron y qué hicieron para sobrepasarlo. Tendemos a ver únicamente los momentos exitosos de las personas, pero hasta los más grandes tuvieron problemas, y mucho de su valor está en aprender cómo se sobrepusieron.

  • De quienes están profesionalmente activos:

Puede estudiar su trabajo. Sigue a quien está activo en redes sociales, analiza su quehacer y puntos de vista. Particularmente identifica en qué dirección se mueven y sus predicciones.

 

  1. Mentores que todavía no saben que existes:

Cuando pienses en alguien como posible mentor, tienes que considerar a alguien que tienen más experiencia o una mejor posición de la que tienes actualmente. Siempre aconsejo pensar en grande y apuntar a lo más alto, piensa en los líderes de tu industria. Si es alguien muy exitoso, lo más probable es que sea una persona muy ocupada y que difícilmente tenga tiempo o interés de trabajar contigo. Esto no debe detenerte, por experiencia sabemos que las personas más exitosas también son las más generosas y están dispuestas a compartir su conocimiento. La clave es recordar que la relación con un mentor tiene que ser productiva para ambas personas y, a lo largo del tiempo, los dos acaban por aprender uno del otro. Es muy importante ser sincero y considerar si este es el momento oportuno para trabajar con él, es decir, tienes que evaluar si tienes los méritos suficientes para que él o ella se interese en trabajar contigo, porque también es una oportunidad de crecimiento para ellos.

Siguientes pasos:

  • Identifica la persona con la que te interesa trabajar y estudia muy bien su trabajo. Especialmente, revisa artículos que ha publicado, conferencias en las que ha participado y sus redes sociales.
  • Haz una lista muy especifica de las áreas dónde su experiencia te beneficiaría, y otra donde la relación contigo lo puede ayudar a él/ella. Recuerda que todo el mundo tiene oportunidad de seguir aprendiendo, las personas exitosas lo saben bien.
  • Elabora un plan para llegar al nivel que se necesita para trabajar con él/ella y empieza a establecer la relación. No te desesperes, puede ser que muchas personas intenten lo mismo que tú y que te tome tiempo empezar a llamar su atención. Piensa como puedes opinar sobre su trabajo en redes sociales, ofrece una visión que tal vez no consider. Ofrece, por ejemplo, realizar un podcast de sus ponencias, o publicar su citas en Twitter o Instagram. Elabora un plan para amplificar su mensaje y que te considere alguien que le puede agregar valor.
  • Una vez bien establecido el contacto, no dudes en pedirle que sea tu mentor. Puede decir que no estás listo, pero independientemente de eso, el beneficio ya es tuyo. Todo el trabajo que haz realizado para elevar tu nivel y merecer trabajar con él/ella, ya te ha hecho ser mejor y, si continúas así, es cosa de tiempo para que consigas tener el sí.

 

  1. Mentores que conoces:

Estos son los mentores más comunes. Son a los que tenemos acceso de manera inmediata. Podemos levantar el teléfono para consultarlos y poner nuestras ideas a su consideración. Muchas veces, son quien nos advierte de problemas que podemos tener en el camino, o que nos ayudan a hacer cosas diferentes para resolver un problema. En este tipo de mentores entran de manera natural antiguos jefes y profesores, amigos, familiares, etc. Por esta razón, el beneficio generalmente se ve reflejado tanto en tu vida personal como profesional.

No te limites por la situación geográfica, si estás pensando en alguien que no vive en tu misma ciudad, utiliza la tecnología. La relación no tiene que ser necesariamente presencial, puedes programar llamadas a través de Skype, FaceTime o cualquier otra aplicación. En mi caso, vivo en Miami, pero unos de mis mentores vive en Texas, y además yo soy mentor de personas en México y España.

Con este tipo de mentor, lo que tienes que hacer es:

  • Primero que nada, pensar que la relación es benéfica para ambas partes. Además de pensar las áreas que quieres mejorar, identifica qué cosas puedes aportar tú para su beneficio.
  • Acomoda tu agenda a la del mentor, nunca esperes que él se ajuste a la tuya. Una vez que acuerden los días, tiempo y periodicidad para las reuniones, adquiere el compromiso y nunca faltes o llegues tarde.
  • Acércate con mente abierta. Es probable que algunos de sus comentarios te hagan sentir incómodo. Es normal, esa es la razón por la que lo buscaste en primera instancia.
  • Ten mas de uno. Busca especialistas en las puntos que te interesa mejorar, pero nunca tengas más de uno en el mismo tema.

 

Ya que revisamos los tres tipos de mentor que puedes tener, mi recomendación es que por lo menos tengas uno de cada tipo, y que tú también te conviertas en mentor. Si eres un alumno de 4o. semestre, puedes hacerlo con alguien de primero; si eres director, ayuda a un gerente; si ya lanzaste tu negocio, asesora a quien apenas lo está planeando. Como comentamos antes, la relación como mentor te va a ayudar también a ti. Todo cambia y cada día más rápido, tener alguien más joven a quien estás ayudando, te sirve de enlace con las tendencias nuevas, qué mejor manera de estar siempre al día.

 

Referencias:

IC Latino Programa Especial El Mentoring

 

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